miércoles, 19 de septiembre de 2012

Al otro lado.


Observé su boca,
más roja de lo normal,
su nariz,
era tan perfecta como siempre,
su cabello,
largo y sedoso,
pero abundante y ligeramente esponjado,
su dientes,
que tenían cierto contraste con el color de sus labios,
haciendo que parecieran más blancos de lo normal,
sus manos,
que rosaban sus pómulos rojizos,
el tono de su piel,
un color suave, no tan claro,
su cuello,
y ese collar que siempre lleva puesto,
sus ojos,
que parecían opacos,
el lunar en su ojo izquierdo que resaltaba,
siendo la única prueba de que esa chica tan ajena a mí,
en realidad era mi reflejo al otro lado del espejo siguiendo cada uno de mis movimientos.

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