martes, 11 de septiembre de 2012

la señora

con su cigarrillo en la boca y su mirada fija en mi,
la señora me observa, como con ese interés de alguien
que se puede alcanzar, el fuego del cigarrillo iluminaba
su cara, mientras yo simplemente me atrevía a decirle:
!muerte no me lleves!, mientras veía sus profundos ojos rojos....  

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